Las Zucaritas de Kellogg’s: El Fenómeno de Marketing Político que Tomó por Sorpresa a Colombia
Colombia en un Momento Político Decisivo: El Escenario Electoral
Para entender la magnitud del fenómeno de las Zucaritas, es indispensable ubicarlo dentro del convulsionado escenario político colombiano. Colombia opera bajo un sistema electoral de dos vueltas: si ningún candidato supera el 50% de los votos válidos en la primera ronda, los dos más votados se enfrentan en una segunda vuelta aproximadamente tres semanas después.
Desde la llegada al poder de Gustavo Petro en 2022 —primer presidente de izquierda en la historia moderna del país—, Colombia vive un ciclo de intensa polarización y profunda reconfiguración de fuerzas políticas. Este clima ha generado un nivel de movilización ciudadana extraordinariamente alto, especialmente entre sectores que buscan alternativas tanto al oficialismo como a los partidos tradicionales que durante décadas dominaron el panorama nacional.
Es precisamente en este contexto de desencanto, búsqueda de nuevas figuras y alta actividad política digital donde emerge Abelardo de la Espriella como candidato atípico, disruptivo y con una capacidad de conexión emocional con el electorado que pocos analistas anticiparon.
“Los símbolos más poderosos en la comunicación política no siempre son los que diseñan los estrategas desde una oficina, sino los que adopta espontáneamente la ciudadanía. Cuando eso ocurre, ningún presupuesto de campaña puede replicar ese efecto.”
Abelardo de la Espriella: El Perfil del Candidato que se Convirtió en “El Tigre”
El apodo “El Tigre” no nació con la campaña presidencial. Acompaña a De la Espriella desde hace años, forjado en los estrados judiciales donde construyó una carrera como uno de los abogados penalistas más mediáticos y polémicos de Colombia. Su estilo combativo, frontal y confrontacional le valió ese sobrenombre mucho antes de que pensara en competir por la presidencia.
Esta identificación previa con el animal resultó ser un activo de comunicación política invaluable. Cuando el apodo se trasladó al terreno electoral, ya existía en el imaginario colectivo colombiano una asociación clara entre De la Espriella y la figura del tigre: un depredador ágil, poderoso y temido. La propuesta política del candidato se construye sobre ejes como:
- Orden y seguridad ciudadana: con un discurso que apela a quienes perciben un deterioro en la convivencia y la institucionalidad.
- Rechazo al establecimiento político tradicional: posicionándose como outsider ajeno a los vicios de la clase política.
- Comunicación directa y coloquial: alejada del lenguaje tecnocrático que aleja a los ciudadanos de la política.
- Fuerte presencia digital: especialmente en TikTok, Instagram y X, plataformas donde concentra una audiencia joven y activa.
- Apelación a sectores populares y de clase media: con mensajes que resuenan en la vida cotidiana de millones de colombianos.
Esta combinación de elementos convirtió a De la Espriella en un fenómeno político genuino, cuya tracción en redes superó con frecuencia a la de candidatos con estructuras partidarias y presupuestos muy superiores.
Cómo un Cereal de Desayuno se Convirtió en Símbolo de Adhesión Política
El fenómeno de las Zucaritas es, en esencia, un caso de comunicación política orgánica que ilustra con precisión cómo funcionan los símbolos en la era de las redes sociales. La mecánica fue sencilla y, precisamente por eso, brillante.
Simpatizantes del candidato comenzaron a publicar fotografías de su desayuno: un tazón de Zucaritas con leche, acompañadas de mensajes de apoyo, hashtags relacionados con la campaña y referencias explícitas al apodo “El Tigre”. La clave del éxito viral radicó en varios factores que se alinearon de forma casi perfecta:
- Conexión simbólica preexistente: Tony el Tigre, la mascota de Zucaritas, lleva más de siete décadas siendo uno de los íconos publicitarios más reconocidos del mundo. La asociación con “El Tigre” De la Espriella era inmediata, sin necesidad de explicación.
- Baja fricción de participación: cualquier ciudadano podía sumarse al movimiento simplemente comprando un cereal disponible en cualquier tienda de barrio o supermercado y tomando una fotografía.
- Cotidianidad como mensaje político: el desayuno es un acto íntimo y universal. Convertirlo en gesto político lo humanizó y lo hizo accesible a personas que normalmente no participan en manifestaciones ni actividades de campaña.
- Efecto de comunidad digital: ver a otros compartiendo la misma imagen creó un sentido de pertenencia y cohesión entre simpatizantes dispersos geográficamente.
- Amplificación algorítmica: las plataformas sociales favorecen el contenido que genera interacción rápida, y las fotografías de desayunos con Zucaritas provocaron exactamente eso: comentarios, compartidos y reacciones masivas.
“El caso de las Zucaritas demuestra que en la política digital contemporánea, un símbolo cultural cotidiano puede valer más que una pauta publicitaria millonaria. La autenticidad percibida supera al diseño estratégico.”
El Fenómeno del Consumo de Adhesión: Cuando Comprar es Votar
Uno de los aspectos más fascinantes del caso colombiano es el reporte de comerciantes sobre un aumento en las ventas de Zucaritas en distintas regiones del país. Este comportamiento tiene un nombre en mercadotecnia: consumo de adhesión o bandwagon consumption.
Se trata de la adquisición de un producto no por su valor nutricional, su precio o sus características intrínsecas, sino por su asociación simbólica con una identidad, causa o comunidad. El acto de comprar se convierte en un acto de afiliación: al llevar las Zucaritas al carrito de mercado, el consumidor está, de manera implícita, expresando una postura política y social.
Este fenómeno tiene antecedentes bien documentados en todo el mundo:
- Zapatillas y movimientos sociales en Estados Unidos: ciertos modelos de calzado se convirtieron en símbolos de protesta o apoyo durante períodos de alta tensión social.
- Consumo patriótico en campañas latinoamericanas: en México, Argentina y Brasil han surgido movimientos que impulsan el consumo de productos nacionales como gesto identitario.
- Productos asociados a figuras políticas icónicas: desde gorras hasta camisetas, la historia política mundial está llena de objetos que trascienden su función original para convertirse en banderas.
- Bebidas y marcas en contextos de polarización: marcas de cerveza, refrescos y alimentos han visto sus ventas afectadas positiva o negativamente por su asociación con posturas políticas específicas.
Lo que hace único el caso de las Zucaritas es que Kellogg’s no diseñó ni promovió esta asociación. La marca fue adoptada de forma completamente externa, lo que la coloca en una posición ambigua desde el punto de vista de la gestión de reputación corporativa.
El Otro Protagonista: Iván Cepeda y la Polarización que se Avecina
En el panorama electoral colombiano, Iván Cepeda emerge como el otro aspirante clave a disputar una eventual segunda vuelta. Con una larga trayectoria como congresista y defensor de derechos humanos, Cepeda es conocido por su trabajo de denuncia del paramilitarismo y por impulsar investigaciones sobre crímenes de Estado, lo que le ha valido tanto reconocimiento internacional como una marcada oposición de sectores conservadores.
Una confrontación entre De la Espriella y Cepeda en segunda vuelta representaría una de las polarizaciones ideológicas más marcadas de la historia política reciente de Colombia: un candidato de centro-derecha populista frente a uno de izquierda progresista. Este escenario binario podría profundizar las divisiones existentes y generar una campaña de altísima intensidad emocional, donde los símbolos —como los tigres y los cereales de desayuno— seguirán jugando un papel comunicacional determinante.
Lecciones de Marketing Político y Digital para Marcas y Candidatos
El caso de las Zucaritas y “El Tigre” De la Espriella ofrece lecciones extraordinariamente valiosas tanto para profesionales del marketing como para estrategas políticos:
- La coherencia simbólica multiplica el impacto: cuando un apodo, una mascota comercial y una narrativa política se alinean de forma natural, el resultado es una comunicación de alcance exponencial.
- Lo orgánico supera lo pagado en credibilidad: ninguna campaña publicitaria puede igualar la autenticidad percibida de miles de ciudadanos compartiendo espontáneamente un mensaje.
- La cotidianidad es política: los gestos simples —un desayuno, una fotografía, un hashtag— pueden convertirse en potentes actos de expresión colectiva.
- Las marcas comerciales son vulnerables a la apropiación simbólica: las empresas deben tener protocolos de gestión de crisis reputacional preparados para escenarios donde sus productos se conviertan en símbolos ajenos a su control.
- La viralidad requiere baja fricción: los movimientos que se propagan con mayor rapidez son los que exigen el menor esfuerzo de participación por parte del ciudadano promedio.
“En la era digital, la comunicación política más efectiva no se transmite desde los medios tradicionales hacia el ciudadano pasivo. Se construye de ciudadano en ciudadano, de pantalla en pantalla, de tazón de cereal en tazón de cereal.”
Conclusión: Un Caso de Estudio que Redefinirá la Comunicación Política en América Latina
El fenómeno de las Zucaritas en la campaña presidencial colombiana de 2025 es mucho más que una anécdota curiosa o una coincidencia divertida. Es un caso de estudio en tiempo real sobre cómo funciona la comunicación política en la era de las redes sociales: fragmentada, emocional, simbólica y profundamente anclada en la cultura popular.
Demuestra que los ciudadanos ya no son receptores pasivos de mensajes diseñados por equipos de campaña y agencias de publicidad. Son cocreadores activos de narrativas políticas, capaces de tomar un símbolo cultural preexistente —la mascota de un cereal para el desayuno— y convertirlo en un poderoso vehículo de expresión colectiva.
Para las marcas comerciales, el caso plantea preguntas urgentes sobre la gestión de la identidad corporativa en entornos donde el control sobre el significado de sus símbolos escapa completamente de sus manos. Para los estrategas políticos, confirma que la batalla por la narrativa se gana o se pierde en el terreno de los símbolos cotidianos y la identificación emocional, no en los grandes discursos de plaza pública. Y para todos los colombianos, representa un recordatorio de que en democracia, incluso el desayuno puede convertirse en un acto político.
¿Tu marca está preparada para navegar un entorno donde la comunicación digital puede cambiar de rumbo en cuestión de horas? En Reinvente Mercadeo somos expertos en estrategia digital, marketing de contenidos y gestión de marca en entornos de alta complejidad. Analizamos fenómenos como el de las Zucaritas para extraer lecciones accionables que potencien tu presencia en el mercado.
Contáctanos hoy y descubre cómo podemos ayudarte a construir una estrategia de comunicación que conecte auténticamente con tu audiencia, resista las turbulencias del entorno digital y convierta los momentos culturales en oportunidades de crecimiento para tu negocio. ¡Escríbenos y comencemos a construir juntos!