Colpensiones y los cursos gratuitos de IA y marketing digital: lo que esto significa para tu equipo ahora mismo
Colpensiones —la Administradora Colombiana de Pensiones, una entidad que gestiona el dinero del retiro de millones de trabajadores— acaba de abrir una convocatoria de cursos gratuitos en inteligencia artificial y marketing digital para la ciudadanía general. La noticia llegó por Tropicana Colombia, un medio de audiencia masiva y popular, no por canales especializados ni publicaciones técnicas. Eso ya dice mucho sobre para quién está pensada esta iniciativa.
Y es que cuando una entidad como esta se mete al terreno del marketing digital, algo estructural está cambiando. No es un ministerio de educación. No es el SENA. Es la institución que administra tu pensión decidiendo que la formación tecnológica es parte de su trabajo.
Por qué una entidad pensional está dando clases de marketing digital
Hay una lectura superficial de esta noticia y hay una lectura que le importa a los marketers. La superficial dice: “Qué bueno, más acceso a educación gratuita.” La que importa dice algo más incómodo.
Colpensiones tiene aproximadamente 23 millones de afiliados. No todos activos, pero la base es monumental. Si logran formar aunque sea al 0,5% de esa población en nociones de marketing digital e inteligencia artificial, estamos hablando de más de 100.000 personas entrando al mercado con algún nivel de conocimiento en estas áreas. En 12 meses. Sin costo para ellos.
“Para 2027, el 44% de las competencias laborales centrales habrán cambiado. Las habilidades digitales —incluyendo IA y marketing digital— estarán entre las más demandadas a nivel global.” — Foro Económico Mundial, Informe del Futuro del Trabajo 2023.
La iniciativa no es un capricho. Forma parte de una tendencia que ya recorre toda América Latina: las instituciones públicas con músculo financiero y base de usuarios masiva están comenzando a posicionarse como agentes de modernización tecnológica. No porque sean altruistas. Sino porque su sostenibilidad a largo plazo depende de que los trabajadores activos de hoy no se queden obsoletos antes de pensionarse.
Lo que nadie menciona es que esto también es marketing institucional de primer nivel. Colpensiones no solo forma ciudadanos: construye una narrativa de relevancia en un momento en que las reformas pensionales en Colombia son un campo minado político. Aparecer como la entidad que te enseña inteligencia artificial es una movida de reposicionamiento de marca tan calculada como cualquier campaña pagada.
El problema que los datos ya muestran: formación masiva no es lo mismo que talento real
Aquí está el problema, y hay que decirlo sin rodeos: el SENA —la entidad de formación profesional más grande de Colombia— tiene miles de cursos virtuales gratuitos disponibles. Y su tasa de culminación rara vez supera el 25 o 30%. Dos de cada tres personas que se inscriben no terminan.
Eso no es un dato para desmerecer a Colpensiones antes de empezar. Es el contexto que obliga a preguntar: ¿cuántas de esas 100.000 personas potenciales van a completar el programa? ¿Con qué nivel de profundidad? ¿Cuántas van a poder aplicar lo aprendido en un entorno laboral real?
La brecha digital en Colombia no es solo de acceso. Es de contexto, acompañamiento y práctica. Según la CEPAL, más del 40% de los trabajadores latinoamericanos carecen de competencias digitales básicas. En zonas rurales colombianas, más del 60% tienen acceso limitado o nulo a formación tecnológica de calidad. Un curso gratuito bien diseñado puede mover la aguja. Uno mal ejecutado solo produce certificados que nadie puede verificar.
Mi postura es esta: la iniciativa merece crédito por existir, pero el verdadero indicador será la tasa de completación y —más importante— cuántas personas pueden demostrar en una prueba práctica lo que aprendieron. Hasta que eso no se mida y se publique, esta convocatoria es una promesa, no un resultado.
Qué cambia para los equipos de marketing en los próximos 18 meses
Independientemente de si el programa de Colpensiones funciona bien o mal, el movimiento envía una señal al mercado que los directores de marketing y los equipos de growth no pueden ignorar.
El mercado de e-commerce en Colombia creció un 31% en 2023, según la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico. La demanda de perfiles con conocimiento en marketing digital ya supera la oferta de talento calificado. Ahora súmale una ola de nuevos candidatos con formación básica gratuita. El escenario que se viene es este: más volumen de postulantes, mayor dispersión de calidad, y una necesidad urgente de que las empresas sepan diferenciar entre quien cursó un módulo introductorio y quien puede mover métricas reales.
Estas son las acciones concretas que los equipos de marketing deberían tomar ahora:
- Rediseñar los filtros de selección de talento junior. Las pruebas de entrada que usaban hace dos años ya no sirven. Si antes bastaba con preguntar qué es un funnel, ahora hay que evaluar criterio, capacidad de análisis y aplicación real. Diseña casos prácticos, no cuestionarios de conceptos.
- Crear una propuesta de “segunda capa” formativa. Si tu empresa vende herramientas, servicios o formación en marketing, hay un segmento enorme que está a punto de activarse: personas que completaron un curso básico gratuito y quieren el siguiente nivel. Tienen motivación alta y ya pasaron la barrera de entrada conceptual. Ese es tu público más calificado para los próximos 12 meses.
- Explorar alianzas con programas institucionales. Marcas de tecnología, plataformas SaaS de automatización y agencias con capacidad de producción de contenido pueden acercarse a Colpensiones u otras entidades similares como proveedores de módulos especializados. El posicionamiento institucional que se obtiene vale más que cualquier campaña de awareness pagada.
- Asumir que la IA ya es el piso, no el techo. Que una entidad pública masiva esté formando en inteligencia artificial a sus afiliados confirma algo que las agencias todavía tratan como diferenciador: la IA es una expectativa básica del mercado, no una ventaja competitiva. Los equipos que no la integren en sus flujos operativos en los próximos 18 a 24 meses estarán por debajo del estándar mínimo.
- Producir contenido de alto nivel para la nueva audiencia activa. Habrá cientos de miles de personas buscando profundizar lo que aprendieron en programas gratuitos. Guías avanzadas, casos de estudio reales con datos colombianos, análisis de campañas locales — ese contenido será extraordinariamente relevante y atraerá tráfico calificado con intención real de compra o contratación.
El nuevo segmento que nadie está atendiendo todavía
Hay un perfil que va a surgir de esta oleada y que casi ninguna marca ha pensado con claridad: el emprendedor informal colombiano que ahora sabe que existe el marketing digital, que tiene nociones básicas de IA, y que está buscando herramientas concretas para vender más desde su negocio pequeño.
Colombia tiene uno de los sectores informales más grandes de América Latina. Son vendedores, artesanos, tenderos, profesionales independientes que hasta hace poco operaban exclusivamente por voz a voz y WhatsApp. Si Colpensiones los forma aunque sea en lo básico, estos emprendedores van a entrar al ecosistema digital con una necesidad concreta: convertir ese conocimiento en ingresos reales.
Las marcas que los acompañen en ese momento —con contenido útil, herramientas accesibles y comunidad— van a construir una relación de largo plazo con un segmento que será gigante. Y lo van a hacer antes de que lleguen las grandes plataformas internacionales a pelear por el mismo público.
¿La paradoja? Que la entidad que más podría beneficiarse de este movimiento no es Colpensiones. Son las empresas privadas que lean bien la señal y actúen antes de que el momento pase.
Lo que Reinvente recomienda hacer diferente a partir de hoy
No esperes a ver si el programa de Colpensiones funciona para ajustar tu estrategia. El movimiento ya ocurrió. La señal ya fue enviada al mercado. Y en marketing, los que esperan confirmación para actuar siempre llegan tarde.
Mapea ahora el estado de integración de IA en tus procesos de marketing. No como auditoría interna sino como ejercicio de honestidad: ¿cuántas de tus tareas repetitivas siguen haciéndolas personas cuando podrían automatizarse? ¿Tu equipo usa IA para analizar datos de campañas o todavía exporta todo a Excel? ¿Tus creativos tienen acceso a herramientas generativas o las descartan por desconocimiento?
La brecha que importa hoy no es la del ciudadano sin acceso a formación. Es la que existe entre lo que tu equipo sabe hacer y lo que el mercado ya está esperando que hagas.